Copias de seguridad cifradas
Las copias diarias se cifran con clave asimétrica: la máquina tiene solo la pública, así que escribe copias que ni ella misma puede volver a leer. El disco donde el archivo trabaja no está cifrado.
Cualquiera puede escribir «tus datos están seguros» en una página. Lo que sigue es lo otro: la lista concreta de qué operaciones salen de tu archivo, adónde van y qué se queda fuera.
Tu material no se manda a ningún proveedor de modelos ajeno. Ni Anthropic, ni OpenAI, ni Google. Las cuatro operaciones que necesitan cálculo pesado ocurren en infraestructura de pibiCo en la Unión Europea.
De ahí salen dos cosas, y las dos se dicen aquí. Una son los números de facturación, sin contenido del archivo. La otra sólo existe si tú la enciendes: si enlazas el bot de Telegram, lo que le mandes y lo que te conteste pasan por los servidores de Telegram, que no son nuestros. Eso incluye el audio que grabes ahí y el principio de la nota que va en cada recordatorio. Se apaga desenlazando el chat, y sin enlazarlo el bot no existe para tu cuenta.
Un archivo que sirve para algo acaba guardando el DNI, la cuenta del banco, quién tiene las llaves y qué dijo el médico. Marcar algo como reservado significa que se queda dentro incluso para el sistema: no se le entrega al modelo cuando redacta una respuesta, no aparece en ninguna búsqueda —tampoco en la semántica— y no sale de la infraestructura.
Se puede leer, buscar por título, exportar y borrar. Lo único que no se puede hacer con ello es mandarlo fuera.
Se marca de tres maneras: porque tú lo dices, porque está en una carpeta declarada reservada, o porque el texto menciona algo que suele ir en la bóveda —una póliza, una escritura, un historial médico—. Esto último es una ayuda, no una garantía: acierta a menudo y se equivoca a veces, en los dos sentidos. Lo que decide de verdad eres tú, y por eso se puede cambiar en cualquier nota.
Cuando el sistema deja algo fuera de una respuesta por estar reservado, lo dice. No devuelve una respuesta recortada fingiendo que está completa. Quien pregunta ve que hay material que existe y que no se le está entregando, aunque no vea el material.
Las copias diarias se cifran con clave asimétrica: la máquina tiene solo la pública, así que escribe copias que ni ella misma puede volver a leer. El disco donde el archivo trabaja no está cifrado.
De ti se anota la primera entrada, la última y cuántas veces has entrado. De nosotros se anota más: cada vez que alguien de pibiCo abre algo tuyo queda escrito quién, cuándo y sobre qué.
No hay perfilado comercial ni cesión a terceros. Lo que sostiene el servicio es lo que paga quien lo contrata, nunca tus datos.
Tu material no entrena modelos generales, ni los nuestros ni los de nadie. Solo alimenta tu propio perfil.
Cuando cuentas tu vida cuentas también la de otros. Esa es la parte del RGPD que casi nadie mira y la que más nos ha costado resolver.
Exportación completa en formatos abiertos: los audios originales, las transcripciones en texto plano y el perfil en un fichero legible. Sin permanencia y sin pedirlo por teléfono. Si algún día cerramos, el archivo se puede abrir sin nosotros: es su condición de diseño, no un favor.
Borrar una sesión elimina el audio, la transcripción, los vectores derivados y su rastro en el perfil, que se vuelve a destilar sin ella. Los ficheros pasan a una papelera de 30 días por si te arrepientes, y al cabo se destruyen. Ejercer el derecho de supresión no pasa por la papelera: destruye el archivo entero y todas sus versiones en el acto, y deja de estar en las copias de seguridad en un máximo de 14 días: la rotación reutiliza el nombre de cada día de la semana, y el destino cifrado conserva una versión anterior de cada fichero, así que hacen falta dos vueltas para que no quede rastro. Antes de destruir nada se te entrega tu archivo completo, incluidas las notas reservadas y la bóveda.
Tienes derecho a contar tu vida, y en tu vida hay otras personas: eso está amparado. Lo que hacemos es acotarlo. Los datos de terceros que aparecen en tus sesiones no se usan para construir un perfil de esa persona, no se cruzan entre archivos de distintos usuarios y no se ofrecen a nadie más. Y si alguien ejerce sus derechos sobre lo que aparece de él en tu archivo, hay un procedimiento y una persona que lo atiende.
Solo quien tú hayas designado, con las condiciones que tú hayas puesto. Puedes dar acceso completo, acceso a una parte, o dejar cartas que se entregan y nada más. Y puedes cambiarlo cuantas veces quieras mientras vivas: lo que vale es la última voluntad registrada.
Responsable: pibiCo Compañía de Inteligencia de Negocio y Control SL, CIF ES B52567831, Avenida de La Costa 35-6T, 33201 Gijón, Asturias. Delegado de Protección de Datos y contacto para ejercer derechos: soporte@pibico.es.
Es una pregunta sincera. Si vas a confiarle esto a alguien, mereces poder interrogarlo antes.